Preguntas frecuentes

Respuestas a las dudas más comunes sobre el certamen, su propósito, el sello y cómo vincularse con el proyecto.

¿Por qué en Concepción y no en Santiago?

Porque la escena lúdica no vive solo en la capital. Concepción tiene una comunidad de jugadores activa, redes culturales propias y diseñadores que no deberían tener que viajar 500 kilómetros para ser vistos. Instalar el evento aquí fue una decisión desde el principio, no una limitación.

En que no termina en un diploma. Los proyectos reconocidos se conectan con editoriales reales, reciben mentorías especializadas y obtienen un sello que pueden usar en sus materiales de presentación. Dos de los juegos premiados en 2025 ya tienen contrato editorial.

Los derechos pertenecen íntegramente a sus autores. La Mesa Maestra no retiene nada. Lo que sí puede ocurrir —y ha ocurrido— es que el certamen abra conversaciones con editoriales que de otro modo habrían sido difíciles de iniciar.

Es una señal hacia la industria. Indica que el juego pasó por evaluación experta, fue presentado ante cientos de personas y fue validado dentro de un ecosistema especializado. Para un autor que quiere acercarse a una editorial, es una credencial concreta.

Juegos ligeros o medios, accesibles, con mecánicas originales. No hay un género único: han participado juegos de cartas, de deducción, de gestión de recursos y de temáticas muy distintas. Lo que comparten es que son prototipos con algo genuino que mostrar.

Una mezcla de jugadores habituales, diseñadores, personas vinculadas a la industria editorial y público general curioso. En 2025 fueron cerca de 500 personas. Es uno de los pocos espacios en Chile donde todos esos perfiles comparten una misma jornada.

Hay distintas formas de colaboración según el perfil y el nivel de participación. Lo mejor es escribirnos directamente a hola@lamesamaestra para conversar.